lunes, 5 de mayo de 2014

Un año y medio

Ya ha pasado un año y medio desde que tu mamá y yo cogimos un metro para ir a revisión al hospital. Salimos esa mañana tranquilos, con lo puesto, aunque con la mosca detrás de la oreja.

Te habías pasado ya de la fecha prevista y no dabas señales de tener mucha prisa. Mamá ya estaba muy incómoda, y teníamos todo listo para recibirte con los brazos abiertos.

Cuando viste el hospital decidiste que era el momento, y no me dejaste ir a por todo lo que habíamos preparado para que mamá y tú estuvieseis cómodos durante los primeros días juntos.

Saliste rápido y decidido, como ahora cuando echas a andar por la casa. Fuiste el niño más bueno de todos los que pasaron por esa habitación (mamá se tuvo que quedar más días de lo previsto recuperándose), y ya hiciste tus primeros pinitos como modelo fotográfico antes de salir del hospital.

Ha pasado un año y medio y aún te ríes cuando te ves en fotos y vídeos. Desde hace tiempo no eres el más peque de la familia (ni de la reducida ni de la extensa), y sin embargo eres y serás siempre el principal protagonista para mi.

Son tiempos complicados en lo que a perspectivas de futuro se refiere. Pero si algo tengo claro que me dejaré los cuernos para que tú tengas las opciones para elegir lo que tú creas que es mejor para ti, y estoy seguro de que vas a ser capaz de desarrollarte en varios campos y tener una vida completa.

Papá